- Planificar con calma y consultar profesionales: Hablar con la matrona o pediatra para confirmar que el bebé recibe buena nutrición alternativa y ajustar el ritmo según su edad y salud.
- Aplicar la técnica “no ofrecer, no rechazar”: No proponer el pecho de forma activa, pero sí darlo si el niño lo pide claramente. Esta estrategia reduce tomas de manera natural.
- Reducir una toma a la vez cada 5-7 días: Empezar por la toma menos importante (mediodía o merienda), sustituirla por sólidos nutritivos, agua o leche de fórmula/crecimiento (según edad).
- Enfocarse primero en el destete nocturno: Para el destete nocturno, mantener la toma de acostar y la de la mañana. En despertares, consolar con caricias, canción o presencia del papá sin ofrecer pecho. Espaciar despertares progresivamente.
- Sustituir el pecho por otros consuelos: Ofrecer abrazos, porteo, cuentos, juegos o chupete (si lo usa). Introducir rutinas nuevas antes de dormir para reemplazar la asociación pecho-sueño.
- Cuidar los pechos durante el proceso: Usar frío local (bolsas de gel), coles frías o extractores manuales solo lo justo para aliviar presión (sin vaciar por completo). Vestir ropa que dificulte el acceso directo al pecho.
- Aumentar la alimentación complementaria: Asegurar comidas ricas en proteínas, grasas saludables y calcio para compensar nutrientes. Ofrecer agua o infusiones suaves en vaso.